Capítulo 2

Templo del Cielo

A Zenos se le concedió otra visión que esclarecía su visión de Dios; y contempló los cielos mientras preparaban la tierra.


1

Aconteció que, después de que el ángel de YHVH hubiera hablado, miré y contemplé una ventana abriéndose en los cielos,

2

Y la voz que había oído, cual sonido de shofar, me habló nuevamente, diciendo: "Ven, y verás, para que comprendas la visión que has contemplado",

3

"Sí, ven y ve, para que conozcas aquello que fue antes y aquello que ha de ser".

4

Y fui arrebatado en espíritu, y contemplé lo que parecía ser un trono en los cielos, y a un Hombre y una Mujer que se sentaban sobre el trono;

5

Y Ellos sostenían en una mano un gran zafiro sobre el cual estaba escrita la Torá, y en la otra una gran esmeralda sobre la cual estaban escritos los misterios del templo;

6

Y alrededor de Su trono vi lo que parecían ser veinticuatro tronos menores, y sobre estos se sentaban veinticuatro ancianos, revestidos en su pureza y preparados para ser enviados según la instrucción de YHVH;

7

Y de ellos vi salir lo que parecían ser relámpagos y truenos, y estas eran las voces de los siete fuegos que ardían ante el trono, los cuales son los siete ángeles de las siete dispensaciones.

8

¶ Y ante el trono vi como si fueran los grandes Urim y Tumim, sobre los cuales descansan los ojos de Elohim;

9

Y alrededor de los tronos había cuatro seres vivientes, cuyos ojos veían delante y detrás por medio de los grandes Urim y Tumim;

10

Y el primer ser era como un león, siendo como el fuego del juicio, y estaba orientado hacia el Sur;

11

Y el segundo ser era como un buey, siendo como la tierra arraigada en sabiduría, y estaba orientado hacia el Norte;

12

Y el tercer ser tenía el rostro de un hombre, siendo como las aguas que fluyen en misericordia, y estaba orientado hacia el Este;

13

Y el cuarto ser era como un águila en vuelo, siendo como en el aire con conocimiento celestial, y estaba orientado hacia el Oeste.

14

Y vi que estos cuatro seres tenían seis alas, y estaban llenos de ojos, y se encontraban en movimiento constante día y noche.

15

Y mientras se movían alrededor de los tronos, cada uno de ellos, como una sola voz, decía: Santo, santo, santo, Elohim Shaddai, el mismo Padre y Madre.

16

Santa es Ella, quien habita en el lugar que no es lugar, más allá de la altura y la profundidad infinitas, el infinito de todas las direcciones abrazadas por el Árbol de la Vida;

17

Y YHVH el fruto de Su árbol, el Yachad Yachid Echad que era, y es, y ha de venir.

18

Y los seres dieron gloria y honor en agradecimiento, y los veinticuatro ancianos se postraron ante Aquel que vive por los siglos de los siglos.

19

¶ Y vi que no todos adoraban, sino que había uno semejante a una gran serpiente, el Leviatán, y él hizo que una tercera parte del ejército del cielo lo siguiera.

20

Y vi lo que parecía ser una gran guerra en el cielo, y Miguel y sus ángeles lucharon contra el Leviatán;

21

El Leviatán y sus ángeles también lucharon, mas no prevalecieron; y ya no se halló lugar para ellos en el cielo.

22

Y el gran Leviatán fue arrojado, aquel acusador que engaña a toda la tierra; y sus emisarios fueron arrojados con él.

23

El Leviatán se indignó contra la Shejiná, por lo cual descendió para hacer la guerra contra el remanente de su simiente, aquellos que guardan la Torá y recuerdan el nombre de YHVH;

24

Y todos los que habitan en las tinieblas sobre la tierra adorarán al Leviatán, y sus nombres no están escritos en el Libro de la Vida desde la fundación del mundo.

25

¶ Y aconteció que vi, como si fuese en medio de los tronos, los ancianos y los cuatro seres vivientes, que allí estaba uno semejante al Hijo del Hombre como un Cordero, esperando ser enviado para ser sacrificado;

26

Y de Él procedieron los siete ángeles de las siete dispensaciones, enviados a toda la tierra por el Hijo del Hombre, cuya sangre sería derramada sobre la roca, pues terribles son las obras de la humanidad.

28

¶ Y aconteció que oí una voz como el sonido de un shofar desde el templo del cielo, diciendo a los siete ángeles de las siete dispensaciones: "Id por vuestros caminos, y derramad las copas de la ira de YHVH sobre la tierra".